Diabetes tipo 1. Qué es, causas y síntomas

Diabetes tipo 1 o diabetes juvenil

La diabetes de tipo 1 es una enfermedad crónica en la que el sistema inmunológico destruye las células productoras de insulina ( células beta) en el páncreas. La glucosa es el combustible que alimenta las células de su cuerpo, pero para poder ser absorbida por éstas necesita una llave: la insulina.

La principal diferencia con la diabetes tipo 2 es que, en este caso, los enfermos sí producen insulina, pero el cuerpo no responde como debería, posiblemente un estilo de vida sedentario, el sobrepeso, factores genéticos,… hacen que su páncreas genere más insulina de la necesaria que las células no pueden absorber.

control glucosa en sangre

Problemas asociados a la diabetes tipo 1:

En ambos tipos de diabetes acaba produciéndose un incremento permanente de los niveles de azúcar en sangre con toda la problemática que esto conlleva.

Deshidratación. Cuando hay demasiado azúcar en tu sangre, orinas más. Esa es la forma en que tu cuerpo se deshace de ella. Una gran cantidad de agua sale con esa orina, causando un problema de hidratación.


Pérdida de peso. La glucosa que sale cuando orinas lleva calorías. Por eso es que muchas personas con alto nivel de azúcar en la sangre pierden peso. La deshidratación también juega un papel importante en este proceso.


Cetoacidosis diabética (DKA). Como el cuerpo no puede obtener suficiente glucosa como combustible, descompone las células de la grasa, creando cetonas. El hígado libera el azúcar que almacena para ayudar. Pero su cuerpo no puede usarla sin insulina, por lo que se acumula en la sangre, junto con las cetonas ácidas.

Esta mezcla de glucosa adicional, deshidratación y acumulación de ácido se conoce como cetoacidosis y puede poner en peligro la vida si no se trata de inmediato.


Daños corporales. Con el tiempo, los altos niveles de glucosa en la sangre pueden dañar los nervios y los pequeños vasos sanguíneos de los ojos, los riñones y el corazón. También es más probable que se endurezcan las arterias o que se produzca aterosclerosis, lo que puede provocar ataques al corazón y derrames cerebrales.

Causas de la diabetes tipo 1

En las personas con diabetes tipo 1, el sistema inmunológico, responsable de la defensa del cuerpo contra virus y bacterias externas, confunde las células sanas del propio cuerpo con invasores externos. El sistema inmunológico ataca a las células beta productoras de insulina en el páncreas, lo que hace que hace que el cuerpo no pueda producir insulina

Los investigadores todavía no saben por qué el sistema inmunológico a veces ataca las propias células del cuerpo. Es posible que tenga que ver con factores genéticos y ambientales, como la exposición a algún virus, pero las investigaciones siguen en marcha para encontrar las causas.

Los factores de riesgo de la diabetes tipo 1 incluyen:

  • Antecedentes familiares: las personas con un padre o un hermano con diabetes tipo 1 tienen un mayor riesgo de desarrollarla.
  • Edad: la diabetes tipo 1 puede aparecer a cualquier edad, pero es más común entre niños y adolescentes.
  • Geografía: la prevalencia de la diabetes tipo 1 aumenta cuanto más lejos se encuentra del ecuador.
  • Genética: la presencia de ciertos genes en el ADN apuntan a un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 1.

Qué síntomas tiene la diabetes tipo 1

Los síntomas de la diabetes 1 y 2 suelen ser sutiles, pero pueden llegar a ser graves en algunos casos, e incluyen:

  • Mucha sed
  • Aumento del hambre (especialmente después de comer)
  • Boca seca
  • Malestar estomacal y vómitos
  • Orinar con frecuencia
  • Pérdida de peso inexplicable, aunque comas bien y tengas hambre.
  • Fatiga generalizada
  • Visión borrosa
  • Respiración pesada y dificultosa (su médico puede llamarla respiración Kussmaul)
  • Infecciones frecuentes de la piel, el tracto urinario o la vagina.
  • Mal humor o cambios de humor repentinos
  • Las heridas o llagas tardan demasiado tiempo en curars

Los síntomas más graves de la diabetes tipo 1 incluyen:

  • Temblores y confusión
  • Respiración rápida
  • Aliento con olor afrutado
  • Dolor de vientre
  • Pérdida de conciencia (raro)

En la diabetes tipo 2 estos síntomas suelen presentarse a lo largo de mucho tiempo y de forma lenta, y sólo se detecta cuando aparecen complicaciones. En la diabetes tipo 1, los síntomas se desarrollan de forma rápida, normalmente en pocas semanas, y normalmente en edades tempranas ( niñez o adolescencia), por eso también se la conoce como diabetes juvenil

Cómo se detecta la diabetes tipo 1

La principal prueba para detectar la diabetes tipo 1 y tipo 2 se conoce como prueba A1C o hemoglobina glucosilada.

Mediante una extracción de sangre o pinchazo en el dedo se determina el promedio de azúcar en sangre de los 2 ó 3 últimos meses, cuanto más glucosa tengamos en sangre más alto será el nivel de A1C. Se considera que un nivel superior el 6.5 de A1C indica la aparación de diabetes.

La prueba de hemoglobina glucosilada se puede completar con un análisis en busca de autoanticuerpos (sustancias que, como hemos dicho antes, indican que su cuerpo se está atacando a sí mismo) que generalmente se presentan en la diabetes tipo 1 pero no con la tipo 2. Y lo complementen con un análisis de orina para detectar cetonas ( que se producen cuando su cuerpo quema grasa para obtener energía), que también indicaría que se trata de una diabetes tipo 1 en lugar de tipo 2.

Cómo se trata la diabetes tipo 1

No existe una cura para la diabetes tipo 1. Las personas con diabetes tipo 1 no producen insulina, por lo que deben inyectarsela regularmente en el cuerpo.

La prueba de azúcar en sangre es una parte esencial del manejo de la diabetes tipo 1, porque los niveles pueden subir y bajar rápidamente durante el día.

Por el contrario, la diabetes tipo 2 si se puede controlar e incluso revertir con dieta, control de peso y ejercicio, pero muchas personas necesitan apoyo adicional de distintos medicamentos que ayuden a su cuerpo a utilizar la insulina de manera más eficaz.

Los padres de niñ@s con diabetes tipo 1, juegan un papel muy importante en el cuidado de la diabetes todos los días, desde servir alimentos saludables hasta administrar inyecciones de insulina y controlar la hipoglucemia (niveles bajos de azúcar en sangre). 

Por todo ello, es importante mantener un estrecho contacto con el equipo médico de su hijo, que le ayudarán a comprender el plan de tratamiento de la diabetes y cómo ayudarle a mantenerse sano.

Controlar la hipoglucemia

La hipoglucemia o nivel bajo de azúcar en sangre suele sobrevenir de forma rápida y debe tratarse de inmediato. La mayoría de las veces está causada por demasiada insulina, por esperar demasiado para una comida o un refrigerio, por no comer lo suficiente o por realizar una actividad física adicional, entre otros.

 Los síntomas de la hipoglucemia varían de una persona a otra. Es importante conocer los síntomas que primero se presentan tus hijos o en tí para actuar con rapidez. Normalmente, suele ir acompañada de un crecimiento de:

  • Inestabilidad
  • Nerviosismo o ansiedad
  • Sudoración, escalofríos o humedad
  • Irritabilidad o impaciencia.
  • Mareos y dificultad para concentrarse
  • Hambre o náuseas
  • Visión borrosa
  • Debilidad o fatiga
  • Ira, terquedad o tristeza

Si se detectan hipoglucemias varias veces a la semana, es importante hablar con su médico para ver si es necesario cambiar el tratamiento.

prueba de glucosa en sangre

La insulina

El único tratamiento de la diabetes tipo uno consiste en inyectar insulina al paciente para controlar el nivel de glucosa en sangre. No se puede dar en pastillas porque los ácidos del estómago la destruirían antes de asimilarla.

Hay tres parámetros muy importantes para usar la insulina correctamente:

  • El «inicio» es el tiempo que la insulina tarda en llegar al torrente sanguíneo y comenzar a reducir el azúcar en sangre.
  • La «hora pico» es cuando la insulina está haciendo más trabajo en términos de reducir el azúcar en sangre.
  • La «duración» es cuánto tiempo sigue trabajando desde el inicio.

A partir de estos parámetros podemos encontrar 4 tipos de insulina:

  • La insulina de acción rápida comienza a funcionar en unos 15 minutos. Llega a su punto máximo aproximadamente 1 hora después de tomarlo y continúa funcionando durante 2 a 4 horas.
  • La insulina de acción regular o de acción corta comienza a funcionar en unos 30 minutos. Tiene un pico entre 2 y 3 horas y sigue funcionando durante 3 a 6 horas.
  • La insulina de acción intermedia no ingresará al torrente sanguíneo durante 2 a 4 horas después de la inyección. Su pico es de 4 a 12 horas y funciona de 12 a 18 horas.
  • La insulina de acción prolongada tarda varias horas en entrar en su sistema y dura aproximadamente 24 horas.

Que pueden utilizarse de forma constante o combinada en función de necesidades específicas.

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